miércoles, 8 de marzo de 2017

En verdad, un día triste




Pues ustedes ya me dirán lo que quieran, tal vez con razón, tal vez sin ella, pero para mí el de la Mujer Trabajadora es un día triste, precisamente por serlo. Por necesitar recordarla un día al año. Es decir, por ser necesario, todavía, algo que tendría que ser tan estúpido como ennoblecer un rol de por sí innegablemente noble: el de la mujer en la sociedad humana.

Que tengamos que dedicarle un día al año significa que a la mujer aún no le pertenecen todos los días del año, lo cual tendría que ser lo normal y lo lógico. Significa, en otras palabras, que todavía son demasiados los gilipollas que se aferran a un estereotipo de superioridad varonil, y demasiadas las gilipollas que en una sociedad occidental, libre por fin del yugo represor de una espiritualidad enferma y mezquina, aun lo secundan.


Así que sí, un día triste y, por una vez, no por exceso de esa pacata corrección política que nos aboca, tan a menudo, a la imbecilidad colectiva; sino por todo lo contrario. Porque aún hay que luchar mucho, esforzarse más y pensar del todo. Y me parece a mí que hay que hacerlo con especial valentía en estos momentos en que extremismos religiosos de uno y otro signo pugnan por llevarnos de vuelta a un Medievo que no es el de las películas de Jolibú.

Ahí, en el lodazal de fanatismo y sumisión hacia el que nos quieren arrastrar, no hay Millas Jovovichs enfundadas en brillantes armaduras, acaudillando a sumisos soldados de ética inquebrantable que la tratan de tú a tú.

Queda un huevo y la yema del otro por andar, y creo que es mejor mentalizarnos, ponernos ese objetivo, tenerlo claro: sólo nos tumbaremos a la bartola cuando el Día de la Mujer se repita durante los 365 que dura el año.

Ni un puto minuto antes.

2 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo contigo,Alberto. Que todavía haya que dedicar un día a reivindicar la igualdad de sexos ¡es tan anacrónico! Tanto como la supervivencia de las monarquías y los títulos de la presunta nobleza: condes, duques, etc. ¿Acaso no hay personas nobles entre el pueblo llano?
    Parece mentira... ¡en el siglo XXI! Gracias por dedicar tu post a las mujeres.

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